¡Hello chi@s!
¿Cómo va todo?
Esperamos que la
entrada anterior os sirviera para haceros una idea a grandes rasgos de las
principales características de esta enfermedad.
Siguiendo la
entrada anterior, hoy hablaremos de tres temas
importantes en cualquier enfermedad:
1.
PREVENCIÓN:
qué es lo que podemos hacer para evitar el Alzheimer, ya que aunque la EA tiene
componentes hereditarios y biológicos, existen factores de protección
importantes para evitar su aparición.
2.
DIAGNÓSTICO:
cuáles son los criterios que establecen el claro diagnóstico de la EA y también
veremos la diferencia con el deterioro cognitivo leve (DCL).
3.
TRATAMIENTOS:
cuáles son los diferentes tratamientos y cuál es su verdadera efectividad.
Teniendo en cuenta, como ya comentamos, que la EA no tiene cura y que por lo
tanto estos tratamientos buscan mantener las funciones del enfermo el mayor
tiempo posible.
Empezaremos por
la PREVENCIÓN. Para ello os presentamos las 12 claves que nos da el Dr.
Francisco Mora en su libro ¿Se puede
retrasar el envejecimiento del cerebro? Apuntad bien ;), son las
siguientes:
1. Comer
menos y de modo saludable.
2. Hacer
ejercicio aérobico de nivel medio con regularidad (caminar, nadar, pasear en
bicicleta…).
3. Estimular
la mente todos los días (aprender idiomas, emprender nuevos retos, realizar
actividades innovadoras…).
4. Viajar.
5. Tener
buenas y activas relaciones sociales.
6. Adaptarse
a los cambios correctamente (evitando la ansiedad elevada y la pérdida de
control).
7. Evitar
el estrés y la desesperanza (MUY IMPORTANTE!!! El estrés es uno de los
elementos más tóxicos para el cerebro).
8. No
fumar.
9. Dormir
bien.
10. Evitar
el apagón emocional (mantenernos activos, ilusionados y evitar caer en la
rutina).
11. Dar
sentido a la vida con agradecimiento.
12. ¡Y
cómo no! Alcanzar la felicidad a través de las pequeñas cosas del día a día.
Ya veis, ¿A qué no es tan complicado?, no os penséis que
estos factores carecen de soporte científico. Existen estudios rigurosos al
respecto de este tipo de recetas antienvejecimiento que muestran como cuidando
algunas pequeñas cosas realmente podemos contribuir a mantener nuestro cerebro
más sano.
Ahora hablaremos del DIAGNÓSTICO. Normalmente el
diagnóstico será realizado por un especialista (neurólogo, psiquiatra o psicólogo). El especialista demanda diversas pruebas para la
determinación del diagnóstico final. Entre las más comunes encontramos el TAC
(Tomografia Computarizada) o las técnicas de neuroimagen, aunque estas últimas
son más caras. Estas técnicas permiten al especialista explorar y determinar
las áreas cerebrales dañadas. Además, es de gran importancia la exploración
psicológica hecha por el neuropsicólogo a partir de test para medir las capacidades
cognitivas del paciente (memoria, atención, cálculo, lenguaje, etc.)
Para determinar si una persona padece Alzheimer los
profesionales se basan en los siguientes criterios del manual DSM-IV (como una Bíblia en psicología y psiquiatría, jajajaja):
1.
Deterioro del pensamiento abstracto (nos permite imaginar, pensar de forma simbólica,
analizar simultáneamente distintos elementos, descomponer las cosas, etc. Se
adquiere en la adolescencia)
2.
Deterioro de la capacidad de juicio (nos permite tomar decisiones, tener iniciativa propia,
normas y valores)
3.
Otros trastornos de las funciones (problemas de lenguaje, no consciencia de uno mismo o de
los déficits, etc)
Como veis, es
importante que este diagnóstico lo realicen especialistas en el área ya que se
deben tener en cuenta diversos factores y no tan sólo los resultados de las
propias pruebas. Además, el diagnóstico es el que determinara el tipo de
tratamiento y finalmente la mejora o eficacia del paciente, así que debemos
darle especial importancia a este paso.
Por último os
explicaremos los distintos tipos de TRATAMIENTOS que encontramos para la EA.
Encontramos principalmente dos tipos:
-
Tratamiento
farmacológico:
Con éste nos referimos al uso de medicamentos que
retrasan la evolución de los síntomas de la enfermedad, pero no actúan sobre
las lesiones cerebrales, que siguen su evolución, pero de forma más lenta. No
siempre son efectivos en todas las personas y provocan algunos efectos
secundarios. Existen diversos tipos de fármacos que actúan sobre distintos
transmisores cerebrales (no entraremos en este tema ya que es MUY denso y
biológicamente complejo).
Tratamiento
no farmacológico:
En este grupo destacamos la estimulación y rehabilitación
cognitiva, con el objetivo de mantener las capacidades intelectuales de la
persona el mayor tiempo posible y mantenerlo activo. La eficacia de estas
intervenciones está demostrada y son el segundo pilar del tratamiento junto a
los fármacos. Además son importantes el refuezo y mantenimiento del
lenguaje y comunicación, el aprendizaje de técnicas de memoria y gestión de los
olvidos y las praxis (acciones habituales que realizamos las personas: vestirse,
lavarse los dientes, comer…).
Existen muchísimos tipos de terapias, tan diversas como
os podáis imaginar y que pueden ser muy beneficiosas para el enfermo. Un
ejemplo son: musicoterapia, aromaterapia, colorterapia, ergoterapia, etc.
Este tratamiento varía según la fase de desarrollo de la
enfermedad, las características del enfermo y de la familia, el lugar de
atención, etc.
Por otra parte y de vital importancia debemos tener en cuenta la atención a las familias y cuidadores de los enfermos de Alzheimer.
Tema que trataremos en nuestra próxima cita ;)
Bueno chic@s espero que esta información os haya servido
y aclarado un poquito las cosas. Para nosotras es complicado resumir todas
estas cosas en una sola entrada, así que ahora os pido vuestra ayuda. Sí no me
seáis vagos jejeje. Si hay algún tema sobre el que tengáis dudas o ganas de
hablar ya sabéis, esperamos vuestras propuestas! Además si tenéis dudas
concretas o queréis que ampliemos algún apartado o entrada no dudéis en pedirlo. ¡Para eso estamos!
¡Que paséis un buen día y a disfrutar!



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